Un árbol muy viejo

storytelling tree

El Árbol de Historias es el árbol más viejo del mundo. Sus raices se sumergen en nuestros recuerdos. Su tronco es nuestra humanidad común. Su savia esa sed tan humana, natural y antigua de escuchar y contar historias.

Sus ramas son los lugares donde se cuentan y escuchan historias en cada rincón del mundo: los dormitorios de los niños,  las malocas amazónicas, los baobabs del Kalahari,  las hogueras de  los campamentos,  las lareiras gallegas, las plazas y parques públicos,  las tabernas, mercados y peluquerías, los hospitales y centros de día,  las universidades, colegios y bibliotecas…

Sus flores son las narradoras y narradores que encantan con sus voces estos rincones: el seanchaí irlandés, las mujeres bereberes en sus patios del Rif, el maloquero amazónico con sus mejillas hinchadas de mambe de coca, el gracioso del bar, la abuela que sigue contando a sus nietos a pesar del Whatsapp y la PS Vita… 

Sus frutos son  las historias vertidas como brujería en nuestras orejas: los cuentos, los mitos, los “cachos”, las anécdotas… manzanas de paz y de discordia,  medicinales y venenosas, bálsamos para dormir o despertar…

Su sombra cobija a los oyentes que como yo misma, se sientan a su sombra sedientos de historias.

Jon Warren 2014
Foto: Jon Warren 2014/World Vision